De los nervios

Olor a pies mortal en Estambul

5 comentarios

Reconozco que soy rara. Rara y escrupulosa. No me gusta mucho el contacto físico con la gente, y menos tener que sufrir o padecer sus olores corporales. Tampoco me agrada la gente que comiendo hace ruido, abre la boca, etc. Son cosas que me llevan a la desesperación. Soy bastante limpia (o eso creo), y a veces me obsesiono con que soy yo la que huele mal cuando percibo un olor desagradable, hecho que me trastorna y me pone muy muy nerviosa.

Durante mi viaje a Turquía, en la ciudad de Estambul, visité la mezquita azul. Imponente por fuera pero espectacular en su interior. Estaba haciendo fotos de las cúpulas desde el lugar acotado para turistas no musulmanes cuando tuve la nefasta idea de agacharme, ya que no disponía de gran angular. ¡Quién me mandará hacer cierto tipo de cosas!.

Cúpulas de la mezquita azul

Cúpulas de la mezquita azul

No contenta con agacharme, y de rodillas en el suelo, acerqué el tronco un poco más al suelo para poder hacer la foto y fue entonces cuando percibí el olor a pies más intenso, más concentrado, más denso que había detectado mi nariz. Estaba a punto de marearme. No sé si el olor provenía de los pies de los que estaban a mi alrededor o de la propia alfombra que cubre el suelo de la mezquita. Al estar obligados a entrar descalzos, todos los turistas, con los pies cansados y sudados de un largo día de aquí para allá, caminaban por la alfombra y movían los deditos para airearlos. Fue entonces cuando lo sentí; una gran náusea recorrían mi estómago y mi garganta. Entonces pensé: Vale, me voy a marear. O peor, voy a vomitar. No me imaginaba vomitando en medio de un lugar sagrado y desconocía si sería tomado como una gran ofensa y sería perseguida por miles de turcos blandiendo afiladas espadas por toda la ciudad. Me levanté como pude, y tambaleándome entre náuseas fui directa a la salida, donde me tumbé sobre la piedra fría, esperando que se me pasaran esos sudores fríos y calientes que iban y venían. Estando allí tumbada pasaron dos mujeres turcas que dijeron algo en tono despectivo al pasar a mi lado. Imagino que pensarían que estaba borracha. Ahora, siempre que recuerdo Turquía, acompaña a mis pensamientos un recuerdo imborrable al fétido olor a pies que allí sufrí.

Hay fotos que jamás se deberían hacer

Hay fotos que jamás se deberían hacer

Pensar que hay gente que “le pone” el mal olor de pies, me hace pensar que sexualmente debo ser convencional y aburrida.

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5 pensamientos en “Olor a pies mortal en Estambul

  1. hola soy el Dr.karim,felicitarla por su sinceridad.
    por asumir q es usted rara en ciertas formas y situaciones sociales.el contacto es algo normal entre personas así como el intercambio de olores corporales,de ahí q en el islam en la MECA estemos apretados unos contra otros,es algo q es bueno para nuestro ego.
    así como para nuestra humildad,lo de la limpieza en usted imagino q es la normal de cualquier ser humano,y no le extrema.
    me ha parecido usted un poco anglo-escandinava en cuanto a comportamiento obsesivo compulsivo.
    no olvide q es usted hija del sol,de la luz,del mediterráneo ,de la cultura islamica y judía ,del beso,del abrazo ,del ninoooooo no toques eso ,ninooooooo deja de tocar los cojones de una vez…..enfin q mas decirle q no sepa mi amiga,aun según su concepto ,no somos amigos….el articulo me parece una estupidez anteponer lo q representa SOFIA,al olor de una alfombra,anteponer un lugar de civilización al los pies de vete a saber quien. Y Q MAS DA Q HUELA A PIES mi querida amiga .no me gustaría ser tu pareja.

    • Mi querido Karim:
      En primer lugar se trata de la mezquita azul, no de “Sofía” como usted dice. Le informo que en la segunda (gracias a Dios) no hace falta descalzarse.
      En segundo lugar, he visitado muchos países donde es necesario descalzarse y no hay un olor tan nauseabundo como en Turquía. Imagino que el olor será proporcional al nivel de higiene, y sinceramente, en Turquía deja mucho que desear. Le animo a que visite países como Japón, Indonesia, Camboya, Laos, Sri Lanka, islas Maldivas, etc donde también es obligatorio descalzarse en los templos sin tener que sufrir los pésimos olores que produce la falta de higiene.
      En tercer lugar, imagino que sintiéndose usted tan ofendido por el artículo, será también uno de los que castigan a los demás con un nauseabundo olor a pies. Tampoco yo querría ser su pareja.
      Un saludo, “doctor”

  2. Te miaron karim

  3. Karim se sintiendo ofendido y hablando estupidezes !!!!….callate amigo Karin….a ella no le gust ael mal olor de los pies y punto !…..Dr?…em que ?…medicina o PhD…bueno por suerte soy PhD y tengo 3 Post-Doctorados entonces creo que te puedo decir…”deja de hablar huevadas Karin”…..kkkkkk
    A porposito a mi si me excita el olor a pies de una mujer en la que yo este sexualmenet interesado…abrzos !

  4. La verdad es que dan arcadas de pensarlo, ya que aquí hablas de suciedad acumulada de tiempo y mucho, el fetichismo de pies, y más concreto en olor a pies, tiene sus seguidores y amantes pero no se puede comparar oler a otra persona con sus particularidades y detalles que una alfombra mugrienta y asquerosa.

    saludos y pasate por http://olorapies.com para que veas que no es lo mismo 😉

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