De los nervios

Perú: si quieres ayudar lo mejor es no ayudar

Deja un comentario

Durante mi viaje a Perú, no podía faltar el viaje a Cuzco, ciudad colonial preciosa, y la visita a Machu Picchu. El trayecto a Machu Picchu se realiza primero en un tren de cremallera (un tren que circula por vías que formas un zigzag en las colinas debido al gran desnivel de las mismas). De este a oeste traquetea siguiendo las vías con forma de Z continua hasta una explanada en la que hay que coger un autobús para llegar a la cima. Desde esta explanada no se pudo continuar con la construcción de las vías porque el terreno es demasiado escarpado, así que por una carretera vertiginosa con curvas imposible pero con un paisaje sobresaliente, se llega a la entrada de Machu Picchu.

Desnivel de Machu Picchu

Desnivel de Machu Picchu

Dejo esta imagen para que te hagas una idea del desnivel de la montaña. Pues bien, una vez realizada la visita a Machu Picchu (una de las obras más hermosas realizadas por el hombre), en la explanada hay que volver a coger el autobús, y la misma carretera serpenteante para tomar otra vez el tren hasta Aguas Calientes y de ahí a Cuzco.

En el momento de subir al autobús, un niño ataviado con ropas al más puro estilo inca se sube al autobús con nosotros. Descalzo, y en sus manos sólo una pequeña bolsa tejida con lana de colores. La necesidad le ha hecho aprender inglés a marchas forzadas, y tanto en inglés como en español habla en alto a todos los pasajeros del autobús y nos propone una apuesta: él es capaz de llegar a la estación del tren antes que nosotros. Bueno, sé que el camino es endiabladamente complicado y la carretera no permite al autocar adquirir mucha velocidad. Pero no me puedo creer que un niño de unos 7 u 8 años sea capaz de superarlo en velocidad.

Chaski boy

Chaski boy

El autobús se pone en marcha, y el niño se baja del autobús. Empieza la carrera, y mientras el autobús aborda los primeros metros de la carretera, soy incapaz de ver al niño. ¿Dónde está el niño?. El niño no baja por la carretera, sino que prácticamente vuela entre arbustos, ramas, rocas y árboles en línea recta hasta la estación………No es posible……..Pero sí, sí es posible. Baja desde la cima de la montaña evitando los obstáculos para poder ganar la apuesta siguiendo una línea recta mortal…La imagen perdura en mi mente igual que la belleza de Machu Picchu. No sé si en esos momentos sentí más indignación que tristeza. Creo que las dos, y a un alto nivel.

Cuando por fin llega el autobús, el niño ya espera jadeante para volver a subirse en él. Se coloca en el pasillo tembloroso y sudando mientras todos los turistas aplauden. Abre los brazos en señal de victoria y los turistas, acallando su conciencia exclaman que “hay que ayudar a este niño”. Agita la bolsa y va caminando por el pasillo mientras los turistas introducen en su bolsa algunas monedas. ¡Qué tristeza más infinita!… Si quieres ayudar a estos niños dándoles dinero, es mejor que no ayudes.

Abriendo los brazos en señal de victoria

Abriendo los brazos en señal de victoria

Muchos de estos niños dejan de ir a la escuela, animados por sus padres a ganar dinero a tan temprana edad jugándose la vida en los riscos de Machu Picchu. Los padres ganan mucho más dinero enviando a su hijos a la montaña que obligándolos a ir al colegio.

No soy quién para aconsejar a nadie ni decir a nadie lo que tiene que hacer, pero si quieres hacer algo por estos niños dona el dinero a alguna escuela de la zona o cómprales material escolar, pero no les des dinero a ellos.

Me encontraba tan estupefacta, tan superada por la situación, que me quedé sentada en el autobús una vez que hubo llegado a su destino. El conductor aprovechó para contarme que en los años que llevaba trabajando en ese servicio había visto niños llegar a la explanada con brazos rotos, hombros dislocados, y sangrando por los arañazos de ramas y rocas. Ojalá esta práctica a día de hoy ya esté completamente prohibida. No puedo juzgar a los padres porque jamás he vivido una situación de necesidad extrema, pero no colaboraré a que los niños de cualquier país sean explotados y menos a que con ello peligre su vida.

Las fotos no son curiosas, sino tristes e indignantes, así que este post no es más que mi humilde denuncia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s