De los nervios

Cómo ir de San Cristóbal de las Casas a Palenque. Agua Azul y Misol-Ha

Deja un comentario

Viajar por carretera por México es un suplicio. Los “topes” o badenes en todas las carreteras hacen que el camino sea mucho más largo y lento.

mi-viaje-a-mexico-agua-azul-2

Agua Azul

De San Cristóbal de las Casas a Palenque hay 213 km, pero si haces el trayecto del tirón te llevará al menos 6 horas (siendo optimistas). Tenía mucho interés en conocer las ruinas mayas de Palenque, así que como tenía que realizar el trayecto sí o sí, en lugar de contratar el traslado directo, aproveché una excursión en la que se visitan las cascadas de Agua Azul, Misol-Ha, y finalmente Palenque.

mi-viaje-a-mexico-agua-azul-3

Ocosingo

Contraté la excursión con la agencia Tonilná (no se te ocurra contratar nada con ellos) por 450 MXN, y te recogen del hotel a las 05:00 (que fueron las 06:00). Van parando por los hoteles a recoger a más turistas, y una vez todos en la furgoneta comienza la excursión con una primera parada para desayunar en Ocosingo (a 95 km de San Cristóbal) Es un sitio en medio de la nada donde paran absolutamente todas las furgonetas (seguramente con algún algún acuerdo económico). Un restaurante de calidad regular donde puedes desayunar o comprar refrescos. Como no me gusta que en las excursiones me impongan donde comer, llevaba mi propio desayuno.

En la furgoneta íbamos unas 15 personas, de las cuales 6 eran niños, niños niños, muy pequeños, pequeñísimos (entre 1 y 3 años). Y pensé: ” ¡horror!, pedazo de viajecito me espera…” Y así fue. A mi lado una pareja mexicana residente en USA con 2 niños pequeños (1 y 3 años)…Desde las 6 de la mañana empezó a llorar el niño (yo haría lo mismo si mis padres torturadores me despertaran a las 5 de la mañana para ver algo de lo que no me voy a enterar, no voy a recordar y ni siquiera me importa con 1 año de edad. Hay que tener en cuenta que las furgonetas salen a las 5 de la mañana y regresan a San Cristóbal sobre las 11 o 12 de la noche, y se pasa el 80% del tiempo en la carretera. Cuando terminó de llorar el niño comenzó a llorar su hermana (de unos 3 años). La pobre niña tenía sueño y estaba incómoda (iban los 4 en 2 asientos para no tener que pagar billete por los niños). Lo peor vino cuando tras la parada para desayunar la furgoneta vuelve a enfilar la carretera rumbo a las cascada de Agua Azul y empieza a ascender, descender por colinas, por una carretera de curvas imposibles. ¿Qué ocurrió?. Pues que la niña comenzó a vomitar. Imparable. Es imposible que esa niñita pudiera tener tanta comida triturada en el intestino. Vomitaba sin respiro y hacia todas direcciones, mientras lloraba, babeaba y le salían mocos de la nariz con forma de pompa y lágrimas de los ojos. Gritaba, pataleaba y se quejaba cuando no dejaba de salir de ese pequeño cuerpo un vómito con un olor indescriptible. El problema era que yo iba sentada a escasos 30 cm del papá con la niña en brazos. Se me puso un mal cuerpo horrible, tanto, que pensé que yo también iba a vomitar. Cuando casi estábamos llegando a las cascadas la madre comenzó a gritar al conductor que parara, que su hija se encontraba muy mal, y el conductor también a gritos le contestó que no iba a parar por motivos de seguridad y por motivos de horarios. Yo sólo miraba la bolsa que llevaba el padre encima con el vómito que la niña no había desperdigado por asientos y suelo, pensando que en algún momento podría reventar, al estilo de la película de Mr. Bean, pero en ese momento no me haría ninguna gracia que ocurriera. Al final llegamos a Agua Azul, yo con un mal cuerpo que casi no se me pasó en todo el día.

A ver: no quiero parecer de las personas que no soporta a los niños (los aguanto un ratito). En los aviones son un suplicio, porque lloran sin parar, pero comprendo que si los padres deben viajar los demás tenemos que aguantarnos. Esto es diferente. Se trata de una excursión, que puedes realizar o no. En mi caso me pareció un día agotador, y eso que yo me quedaba en Palenque, no me chupaba las 6 horas de carretera de vuelta. Lo que no entiendo es que unos padres martiricen a dos niños tan pequeños con una excursión de este tipo porque a ellos se les antoja hacer turismo, que vayan los 4 como sardinas en lata por ahorrarse 2 billetes y que por su poca cabeza los demás lo tengamos que sufrir. Me daba pena la niña, que lo pasó realmente mal, pero cuando la madre se puso a gritar al conductor los hubiera bajado (a ella y al padre) y hubiera abofeteado a los 2. Espero que los pobres niños hicieran el trayecto de regreso a San Cristóbal dormidos por el agotamiento al que les habían sometido sus padres.

Agua Azul tenía ese día el agua de cualquier color menos azul. Debido a las lluvias y al barro que arrastran el río parecía de café con leche. Aún así, son unas cascadas bonitas, rodeadas de vegetación increíble, y con unos mosquitos tamaño helicóptero.

mi-viaje-a-mexico-agua-azul-1

El río Agua Azul desciende por un  lecho calizo en escalones formando una serie de impresionantes cascadas que crean albercas naturales contenidas por diques calcáreos, los llamados “gours” en la terminología geológica.

mi-viaje-a-mexico-agua-azul-5

mi-viaje-a-mexico-agua-azul-7

mi-viaje-a-mexico-agua-azul-8

Para llegar a la parte superior de las cascadas hay un camino pavimentado y a su lado tenderetes donde venden recuerdos (porquerías variadas), bares donde comer o beber algo y baños públicos de pago (5 MXN).

De vuelta a la furgoneta rumbo a Misol-Ha. Mi pequeña amiguita vomitona se subió de nuevo a la furgoneta con mejor color de cara y con una bolsa de Cheetos (esos snacks del demonio que huelen que apestan y que manchan los dedos de un color naranja chillón) en la mano, que devoraba compulsivamente. Un “alimento” ideal para una niña tan pequeña que no ha parado de vomitar en 3 horas. En fin…

mi-viaje-a-mexico-misol-ha-4

La precipitación de un río por un cantil de rocas calcáreas de 30 mts de altura forman la cascada de Misol-Ha. El agua cae en una poza profunda donde está permitido bañarse. Se encuentra rodeado de selva tropical alta con una vegetación exuberante: caobas, chicozapotes y palos de agua.

mi-viaje-a-mexico-misol-ha-2

También es zona de coyotes, armadillos, osos hormigueros, murciélagos; boas constrictor, iguanas y otros muchos de los que jamás había oído hablar y con nombres que dan mucho miedo.

Cuenta con un restaurante y cabañas para los que quieran alojarse en la zona. Aquí insectos tamaño avión. Imprescindible repelente.

mi-viaje-a-mexico-misol-ha-1

mi-viaje-a-mexico-misol-ha-3

La excursión es una forma de realizar el trayecto hasta Palenque con paradas en las cascadas. No realices la excursión saliendo y regresando a San Cristóbal de las Casas porque debe ser una pesadilla. En Palenque te dejan 2 horas (sin guía) para que visites el recinto. Unos se quedan en Palenque (como yo) y otros regresan a San Cristóbal. Si te quedas en Palenque no te devuelven nada de dinero por el tramo de vuelta que no realizas.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s