De los nervios

Bahía de Ha Long (Vietnam)

Cuando los vietnamitas luchaban contra los ejércitos del emperador chino, el emperador de Jade envió cientos de dragones en su ayuda. Los dragones escupían joyas y jade, y al hacerlo formaron los islotes de la bahía, la bahía de Halong. Eso cuenta la leyenda. Sea leyenda o no, creo que la bahía se formó así o de manera parecida, pero un lugar hermoso tiene que tener un origen igual de hermoso. Es demasiado bonita para que su historia sea diferente. Se trata de una extensión de 1.553 kilómetros y más de 100 kilómetros de costa, cuajada de islas e islotes de formas caprichosas y con vegetación exuberante en su parte superior.

Bahía de Halong

Bahía de Halong

Decir de algo que es “lo más bonito” del mundo suena pretencioso. Quizá no sea la bahía más bonita del mundo, pero lo es para mí, valorando los países en los que he estado. Ojalá algún día vea una bahía más hermosa aún. Algo debe tener Halong cuando ha sido declarada una de las 7 maravillas naturales del mundo.

Navegando por Halong

Navegando por Halong

Cuando visité Halong estaba en pleno auge turístico, se había puesto “de moda”, aunque cuando contaba que iba de viaje a Vietnam, no pude evitar que me preguntaran: ¿Pero allí no hay guerra?, ¿Qué hay allí para ver?, ¿No hay otro sitio más cercano para irte de viaje?. Pues no, creo que la bahía de Halong es única, y Vietnam es un país con paisajes increíbles y una cultura muy atractiva para el turista occidental. Por entonces, en la zona de costa de la bahía había ya muchos hoteles y construcciones, y el horizonte plagado de grúas de construcción. Imagino que a día de hoy estará completamente urbanizado y habrá perdido parte del gran encanto que tenía Halong. La manía que tenemos los humanos por explotar y explotar turísticamente una zona. Tanto, que debido a esa explotación masiva llega el momento que deja de ser interesante.

Nadando en la bahía de Halong

Nadando en la bahía de Halong

Nadar en sus aguas claras y transparentes es todo un lujo. En aquel momento desconocía si había animales en el agua que pudieran atacarme, sólo me fié de lo que me dijo el capitán del barco. A día de hoy, prefiero no saber si era verdad o mentira. Después del baño, cuando te subes al barco, un barco enorme y precioso de madera de velas, los ayudantes del barco te esperan con una manguera para una ducha fría y ya han preparado una comida excelente a base de cangrejos. Los cangrejos son increíblemente grandes y sabrosos.

Cangrejos frescos de la bahía

Cangrejos frescos de la bahía

Hay barcos de muchos tipos, pero yo hice la travesía en uno de esos barcos enormes de madera, con velas color vainilla. En el interior del barco, la cubierta de madera de teka. Lo recuerdo como uno de los mejores paseos en barco de mi vida. Hay un lugar que años después, me recordó la bahía de Halong: la navegación por el río Guilin en China. El paisaje es parecido, aunque navegas por un río y no mar abierto. Le comenté a mi guía chino que me recordaba a la bahía vietnamita, y me dijo que Guilin es conocido como “la pequeña Halong”. Sólo el paseo en un barco de ese tipo, el baño y la comida merecen la pena, aunque lo mejor es lo que ves durante el paseo. El barco cuenta también con camarotes en su inferior con ojos de buey por los que disfrutar de las vistas espectaculares.

Barco de la bahía

Barco de la bahía

A día de hoy el paseo cuesta entre 100 y 600 USD (nada de precios vietnamitas), pero desconozco en qué tipo de barco se realizan los tours más económicos. En el puerto hay cientos de barcos y compañías con las que contratar el paseo. Ten cuidado con tus aparatos electrónicos. Una furgoneta nos acercó desde el hotel hasta el puerto de la bahía, con el aire acondicionado funcionando a su máxima potencia. Al bajarme e intentar encender la cámara de vídeo dejó de funcionar. Menos mal que aún tenía la cámara de fotos, a la que no había afectado la condensación. Hasta esa noche en el hotel no volvió a funcionar la cámara de vídeo.

Cientos de barcos en el puerto

Cientos de barcos en el puerto

La bahía de Halong se encuentra a 146 km de Hanói, pero que la distancia no te confunda. 146 kilómetros en Vietnam significan unas 4 horas el trayecto. Las carreteras no son muy buenas, atraviesan pueblos e impiden que se circule a una velocidad elevada. Puedes contratar un tour desde Hanói en las muchas agencias que hay, tours para todos los bolsillos y de todos los estándares, desde presupuestos para mochileros hasta tours de lujo.

Imágenes impresionantes en Halong

Imágenes impresionantes en Halong

Parece que debido a su enclave geográfico, es muy común que los días en la bahía amanezcan nublados y tristes, aunque ello no desmerece las vistas que nos ofrece.

Veleros en Halong

Veleros en Halong

En la bahía, hay zonas tranquilas donde los vietnamitas han construido sus viviendas, protegidas de vientos y mareas por islotes. Construidas sobre palafitos, el suelo de la casa tiene una pequeña trampilla donde han construido una especie de vivero con redes y madera. Sólo tienen que levantar la trampilla para alimentar a los peces.

Viviendas sobre el agua

Viviendas sobre el agua

Viviendas en un marco incomparable

Viviendas en un marco incomparable

Uno de los embarcaderos de la bahía

Uno de los embarcaderos de la bahía

Estas construcciones en el agua son su vivienda y su medio de vida, ya que dependen de la pesca.

Vivienda en el agua

Vivienda en el agua

Han sido tantas las viviendas que se han construido en el mar que incluso tuvieron que hacer una escuela. Cada mañana, los niños acuden a clase en pequeños barcos remando.

Escuela de Halong

Escuela de Halong

Quizás el tour te incluya una visita a las cuevas de Thien Cung, a unos 4 km de la ciudad de Hanói. Yo hice la travesía en una pequeña barca a motor que iba atada al barco. Llegas a una bahía pequeña, y tras subir una larga escalera te encuentras con las cuevas.

Embarcadero en las cuevas

Embarcadero en las cuevas

Los guías se afanan, señalando con un puntero láser, que veas formas donde tú no ves nada: aquí un unicornio, allí una sirena. Para que no se haga muy pesado le dices que sí, que lo ves. Sigues paseando por la cueva, que es bonita si no fuera porque la gente se empeña en decorar y disfrazar la naturaleza. No sé por qué razón extraña en muchas cuevas se colocan luces de colores que nada tiene que ver con la naturaleza, y ofrecen de algo que es de por sí bonito, algo tremendamente hortera.

Interior de Thien Cung

Interior de Thien Cung

¿Ves el dragón? pregunta el guía. No veo nada, pero le digo que sí y a continuación le digo que termine con la visita, que yo espero fuera. ¿Cómo quiere que vea algo con esas luces de feria que me distraen?. Aparte de las luces, cualquier objeto puede parecer cualquier cosa. Yo en el mármol de las paredes de mi baño he visto ciervos, ancianos y el morro de un Boeing. No pierdo más el tiempo y me siento fuera en un banco a disfrutar de las vistas.

Puente para llegar a las cuevas

Puente para llegar a las cuevas

Creo que al 99% de los guías turísticos habría que cargárselos. Pueden hacer que tu viaje sea interesante o que resulte realmente tedioso. Ahora prefiero hacer todas las visitas por mi cuenta, introducir toda la información en PDF en mi teléfono móvil, sentarme en cualquier sitio y leer. Aunque lo cierto es que ni el peor de los guías conseguirá arruinar tu visita a la bahía de Halong.

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